¤¤¤ GERARDO BUSTOS ¤¤¤

De la administración electrónica se habla mucho pero se hace mucho menos de lo que se dice. Sobre todo porque en las instancias oficiales (altas, bajas y mediopensionistas) se carece en general de una actitud 2.0. Y más aún, en las altas instancias oficiales se tiene un profundo temor a las redes sociales. El funcionario bloguero sabe que la escucha y la colaboración terminarán siendo el eje de las administraciones públicas, pero no lo son en estos momentos. Para quienes nos consideramos un poco apóstoles de la administración electrónica, el blog es el púlpito, una herramienta fundamental.

Poner en marcha un blog es una apasionante andadura, que debe seguir el trayecto natural de nacer y crecer. Si necesitas justificaciones ante el espejo para protagonizar esta aventura, aquí tienes un modesto decálogo que pretende reunir diez razones suficientes como para que cualquier empleado público con inquietudes ponga en marcha un blog y se convierta en funcionario bloguero.

Foto Stuart Miles  (freedigitalphotos.net)

Foto Stuart Miles  (freedigitalphotos.net)

Tarde o temprano las propias administraciones públicas terminarán entendiendo las redes y las verán como una herramienta, y no como un problema o incluso como un peligro. Cuando ese chip cambie, vamos a ver como desde las propias estructuras administrativas se impulsan aparición y gestión de blogs por parte de sus empleados mejor especializados.

No tienes por qué esperar, puedes adelantarte a esa decisión, y aquí tienes un puñado de fundados motivos para hacerlo así. Quizá tú tengas otras razones para ser un funcionario bloguero, o funcionario y bloguero, así es que añade las que no encuentres recogidas en esta relación.

En cualquier caso, a mí me sirven. Para mí son las razones que justifican la puesta en marcha de este blog.

  1.  Disfrutar el blog

Es fundamental que tener un blog te resulte agradable. Escribir exige un esfuerzo y supone una buena dosis de estriptis público. Requiere la valentía de exponer tus planteamientos. Por eso sé que si no nos resulta entretenido, divertido y agradable, no lo vamos a hacer a estas alturas de la vida.

En pocas palabras, seamos sinceros: si el blog no es entretenido, no es. Éste tiene que ser el punto de partida para poner en marcha un blog con garantía de permanencia: o me lo paso bien o no hay blog que valga.

  1. Crear imagen de marca personal (IMP) en un entorno público

Sobre todo, crear IMP en un entorno administrativo con sensibilidad hacia las nuevas tecnologías, la administración electrónica, las redes sociales y el mundo 2.0.

Los actuales sistemas de selección y promoción de personal en el sector público tienen un alto componente caduco. El sistema de oposición al menos tiene la disculpa de la objetividad, pero el sistema de concurso de promoción está totalmente viciado; tanto que ni siquiera se disfraza ya de objetividad, por más que se arrope en el procedimiento.

En la selección siempre ha habido un componente de marca personal, pero es indudable que ese componente tiene que ir a más. La marca personal, sobre todo la marca personal ligada a las nuevas tecnologías y la administración electrónica, inevitablemente tiene que escalar puestos en los baremos selectivos. Ahora nos puede resultar extraño, pero no tardará mucho en aparecer la valoración como funcionario bloguero en los perfiles de determinados puestos de trajo del sector público.

Si realmente se quiere impulsar la administración electrónica, hay que entender que eso no es únicamente tecnología. Se necesita conocer, comprender e incluso vivir todo lo que es y significa la administración electrónica. Y no cabe la menor duda de que con un blog y con la participación en las redes sociales en general te retratas.

Ya empieza a ser frecuente encontrarse en una reunión con conocidos virtuales. Es decir, personas que conoces previamente a través de las redes sociales. O te puedes encontrar con que te llamen para un curso o una jornada por tu imagen de marca a través de la red. Pues bien, eso sólo es el principio. ¿Te imaginas como será el funcionario en 2050?

  1. Impulsar mi propia formación

Escribiendo aprendo, y en la preparación previa del contenido, también aprendo. Cuando preparo artículos, me formo. Escribir obliga a sistematizar ideas, pensar e investigar sobre esos contenidos y planteamientos. Y exige disciplina y constancia.

Todo tiene su recompensa, porque lo que se escribe, si merece la pena, se reutiliza. Lo reutilizan los demás, pero también lo reutiliza uno mismo. Lo que has tenido que sistematizar en un blog, a buen seguro que te servirá en la preparación de proyectos, clases, charlas, presentaciones, reuniones, exposiciones diversas y elaboración de contenidos múltiples.

  1. Fomentar la actitud 2.0 en las administraciones públicas

La administración pública no podrá ser 2.0 mientras no exista una verdadera actitud pública 2.0. Eso significa asumir plenamente, con todo lo que ello supone, la virtud de compartir, interactuar y escuchar al ciudadano. Pero no como una obligación, sino como una maravillosa posibilidad de mejorar con mucho nuestro servicio al ciudadano y a la sociedad en su conjunto.

Por eso es necesaria la labor de apostolado que comentaba antes y empujar en lo posible este movimiento voluntario de entusiastas y practicantes de la administración 2.0.

  1. Impulsar el uso de las redes sociales en la Administración Pública

Las redes sociales no están siendo tratadas como merecen. En la administración local, quizá por su cercanía al ciudadano, se está entendiendo mucho mejor la importancia de las redes sociales, en cuanto que constituyen una oportunidad para escuchar al ciudadano e interactuar con él.

Foto KROMKRATHOG (freedigitalphotos.net)

Foto KROMKRATHOG (freedigitalphotos.net)

En la Administración General del Estado, sin embargo, las redes sociales con frecuencia se ven como un peligro y se usan como un mural de información en una sola dirección. O sea, como si fueran un soporte analógico tan sordo como una pantalla de televisión. Uno de los mayores errores de las administraciones públicas en las redes sociales.

En numerosas ocasiones las redes incluso viven en el puesto de trabajo una prohibición de uso similar a las restricciones que se aplicaron en un principio al uso de internet y del correo electrónico. Hoy, sin embargo, internet y correo electrónico son herramientas de trabajo que nadie cuestiona. Terminará ocurriendo lo mismo con las redes sociales, que han venido para quedarse; las redes y lo que tarde o temprano las sustituya en la misma dirección. Es evidente que las administraciones públicas tienen que estar plenamente en las redes sociales.

  1. Fomentar el conocimiento y la preocupación por el mundo 2.0 en las Administraciones Públicas

La administración pública real asume las más de las veces la administración 2.0 como un mural en una dirección o como la obligación de “atender” al ciudadano por nuevas vías. Pero lo que no entiende es la relación en dos direcciones, la interactuación y, sobre todo, la escucha al ciudadano.

El conocimiento real y vivo sobre el mundo administrativo 2.0 está en la red. La actuación real de lo administrativo 2.0 está las más de las veces en vanguardias administrativas, pero no en proyectos estratégicos globales.

Por eso las mejores experiencias de administración 2.0 se cuentan en la red, con frecuencia expuestas por sus verdaderos protagonistas e impulsores, que ocupan escalones de mandos intermedios y predirectivos.

  1. Crear un foco de interés hacia la administración 2.0

Los impulsos personales y voluntarios de la administración 2.0 responden a una labor de apostolado que configura en su conjunto una especie de movimiento. Poner en marcha un blog sobre estas cuestiones es intensificar claramente esa labor de apostolado.

En definitiva, el funcionario bloguero pretende añadir uno foco de interés más hacia la administración 2.0, a los muchos que ya existen. Algunos de ellos realmente importantes e influyentes.

El foco de interés se logra en buena parte con la creación de contenidos de calidad sobre la administración 2.0.

  1. Fomentar la innovación

Hace algún tiempo asistí a un curso sobre innovación donde se hizo la selección de alumnos al uso: curriculum administrativo, primando grupo y nivel. Más de uno y más de dos de los participantes seguro que pensaron, como Groucho Marx, que no tenía sentido hacer un curso de innovación que los había elegido a ellos como alumnos.

Explosión de luz y colorEl sistema de selección me pareció un error de bulto, porque nadie nos preguntó qué proyectos de innovación habíamos dirigido o en cuáles habíamos participado. Al hacer la selección habitual daba la impresión de que se pretendía algo así como inocular en los alumnos el gusanillo de la innovación. Pero se perdió la posibilidad de haber enfocado la selección, como señalaba antes, de manera que se descubrieran talentos e inquietudes innovadoras, para de esa manera formar, estructurar e impulsar las inquietudes y talentos innovadores.

Las redes sí son un gran escaparate de innovación y es bueno apoyar esa línea, contando los proyectos de innovación que programamos, dirigimos o en los que participamos. Y la mejor manera de fomentar e impulsar la innovación es dar a conocer proyectos innovadores que ya están en marcha.

  1. Compartir experiencias, opiniones y preocupaciones sobre la Administración Pública

Tener un lugar en internet en el que dar a conocer nuestras preocupaciones, dudas y opiniones sobre la administración 2.0. Aunque sólo vaya dirigido a los funcionarios 2.0, que existimos y somos cada vez más.

El blog permite al funcionario bloguero compartir conocimientos, experiencias y preocupaciones sobre la administración electrónica y la administración 2.0. Esta actividad fomenta nuestra relación con ese puñado de pioneros que han visto la importancia del mundo 2.0 en el sector público e incluso han sido capaces de desarrollar experiencias administrativas en este entorno.

  1. Hacerse un hueco en la blogosfera pública

La blogosfera pública es ese club de personas preocupadas por la administración 2.0 en las redes sociales y en los blogs. Preocupadas y ocupadas, por los funcionarios blogueros constituyen/constituimos un  colectivo diferente, sensibilizado con esta cuestión. Un colectivo consciente de que las administraciones públicas tienen que renovarse, sabedor de que todo el entorno 2.0 necesariamente generará una administración diferente, con el funcionario como centro y la colaboración como tónica dominante.

Como decía antes, si echas en falta alguna razón que justifique la puesta en marcha de un blog por parte de un empleado público, coméntala. Y si crees que alguna de las aquí mencionadas está de más, coméntalo también. Estas son mis razones de peso para poner en marcha este blog, pero no tienen por qué coincidir con las tuyas.

Bien es cierto que a este blog no llego cibernéticamente virgen. Durante los dos últimos años he compartidos con otros tres compañeros el blog www.trabajandomasporunpocomenos.wordpress.com, creado por Antonio Anson. Primero me incorporé yo y después lo hicieron Fuencisla Gaitero y Gema T. Pérez Ramón. Está resultando una experiencia compartida muy positiva. Hoy en día es un blog consolidado, con 150.000 visitas en junio de 2015; algo así como quinientas visitas diarias.

Tan positiva es mi experiencia, que el gusanillo bloguero se ha apoderado de mí hasta el extremo de querer compaginar el blog compartido con uno propio. Ambos blogs son dos experiencias complementarias en torno al sector público, la innovación pública, la comunicación, las nuevas tecnologías, las redes sociales, la administración electrónica, el documento electrónico, la biblioteca digital y las ediciones digitales.   Y mis muchas inquietudes en torno a todo ello.

Compartir las inquietudes, contrastarlas y escuchar otras nos hace cada día un poquito mejores.